viernes, 31 de diciembre de 2021

Propósitos de año nuevo

   Dentro de un rato nos sentaremos a la mesa a celebrar la  Nochevieja del 2021. Lo cual -más allá de la omnipresente sombra del coronavirus- me lleva a pensar que han pasado nueve años desde la última entrada de este blog. Sí, está claro que no le he dedicado mucho tiempo. ¿Conseguirá colarse esta vez entre mis propósitos de año nuevo? Lo veo difícil. Cuanto más viejos nos hacemos, menos parece cundirnos el tiempo. Por lo menos, a mí. Da la impresión de que la vida se acelera y que justo nos viene para mantener el ritmo. A veces, parece incluso que la veamos pasar desde la cuneta...  Pero estas reflexiones de chichinabo no pretenden ser un bálsamo de autocompasión, no. Porque aquí a lo que se viene es a hablar de los Rainbow Warriors ¿no? Por eso, lo que busco es hacernos pensar sobre los dos últimos intentos de partida, abortados por bajas sobrevenidas en el último momento...

   Dejando de lado la continuidad de los Rainbow Warriors como party (ya veo a David haciendo gestos de desaprobación), se ha hecho patente que resulta muy difícil que podamos estar todos presentes. Por tanto, para mantener la coherencia interna de la ambientación, otros jugadores deberían manejar a los personajes de los ausentes. El caso es que si con luchadores de alto nivel ya es complicado, con conjuradores es casi imposible. Amén de la responsabilidad en caso de que el personaje del jugador ausente muera mientras otro u otros lo manejaban.

   Por tanto, a mi juicio, se impone un cambio de paradigma. Aunque supongo que cada uno tendréis una idea distinta de lo que eso puede significar, espero poder llevarlo a cabo este nuevo año que comienza. ¿Creéis que será posible?