lunes, 9 de enero de 2012

Haciendo memoria... (1)


Dicho lo dicho, vamos a ponernos "al tajo". Pensaba ir transcribiendo el material que lo permitiera (vamos, el que fuera legible, estuviera ordenador, etc.) en lo que se refiere a aventuras y demás. De esa forma, podríamos ir desintrincando la enredada madeja del pasado de los Rainbow Warriors. Pero eso llevaría mucho tiempo. Y de tiempo no ando muy sobrado...

Así que, como alternativa, puedo ir escaneando el material que lo permita y el que quiera, que se lo descargue y lo ojee.

En este enlace http://www.mediafire.com/?69u2l1vkktu4q3u encontraréis "El secreto mejor guardado de Sembia". No se si recordaréis que Iván jugó con un paladín, y que éste participó en un concurso por un feudo. Bueno, pues aquí está esbozado el background de ese episodio. Los dibujitos creo que corresponden a dos de los participantes en el concurso. Aunque no estoy seguro de si no son Lord Ishyl y Sir Plantry...

La que no tengo ni idea de quién es ni qué pinta aquí es la del dibujito de ahí arriba, Lady Eleanor de Tyraturos. Tampoco tengo nada anotado sobre ese objeto mágico, el "nemostenizador situacional". ¿Estaría ese dibujo con el resto de los papeles por casualidad?

jueves, 29 de diciembre de 2011

Declaración de intenciones.

El Dungeon Master, después de una espera razonable, empezaría a decir: "tres, dos, uno...". Y si el jugador no hiciera su declaración de intenciones, le espetaría: "tu personaje se queda bloqueado sin saber qué hacer".

Bueno, pues más o menos, así estoy yo ahora delante del monitor. Bloqueado. No sé muy bien lo que será ésto en el futuro. Ni siquiera sé si esto tendrá o no un futuro más allá de estas letras. Pero parto de un puñado de ideas, inconexas quizá, y de la firme determinación de que éste sea un espacio participativo, abierto a todos.


Entre esas ideas se barajan cosas tales como transcribir las crónicas de Fulgencio Karx y, yendo más allá, intentar recomponer entre todos las vivencias de los Rainbow Warriors hasta donde alcance nuestra memoria. Para ello -ahí va otra idea- quizá sea útil ir publicando aquí mis apuntes de las aventuras que les he ido diseñando a lo largo de los años. Por último, quién sabe si no terminaremos dándole un giro literario a todo este material y escribiremos una saga de novelas sobre los Rainbow Warriors. O un cómic. O el guión de una película. Y tal, y tal.

Ya se verá. Hace falta tiempo, claro. Y tiempo es lo que no nos sobra. Pero tampoco tenemos prisa. Si hemos podido esperar ocho años para recuperar nuestra partida navideña, queda probado que paciencia no nos falta.